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Canasta de fruta por Fede Galizia
Fede Gallizi, mejor conocida como Galizia, nació en Milán en 1578. Su padre, Nunzio Galizia, fue un pintor de miniaturas. De él aprendió Fede a pintar, y se dice que a la edad de doce años era suficientemente considerada artista como para ser mencionada por Giovanni Paolo Lomazzo, pintor y teórico del arte amigo de su padre de la siguiente forma: «Esta joven se ha dedicado a imitar a nuestros más extraordinarios artistas».

Cuando Fede estuvo preparada y establecida como pintora de retratos, comenzó a recibir muchos encargos. Posiblemente por influencia de su padre como miniaturista, tuvo tendencia al detalle en sus pinturas. Su tratamiento de las joyas y la vestimenta la convirtieron en una retratista muy valorada.

Cuando no pintaba retratos, la artista se interesó primordialmente en pintar bodegones un género en el que fue pionera y alcanzó excelentes resultados. Aunque pocas fuentes mencionan este tipo de obras, representan la mayoría de su autoría que se conservan: se han catalogado sesenta y tres trabajos de Galizia, de los que cuarenta y tres son bodegones. Uno de ellos, de 1602 está considerado el primer bodegón firmado por un artista italiano, probando su compromiso con este -en aquella época- nuevo estilo de pintura.

Sus bodegones son extremadamente detallados y muy diferentes de los trabajos de su padre. Casi todos sus trabajos de este género incluyen bandejas de frutas, con un tratamiento bien proporcionado que por lo general muestran un mismo tipo de fruta en una canasta o bandeja, con unas pocas caídas alrededor. Algunas incluyen flores frescas u otras especies como forma de marcar un contraste relevante de forma y color, por ejemplo en su Bodegón con duraznos y una porcelana y un cuenco.

El tratamiento estético de sus bodegones no se vería nuevamente hasta bien avanzado el siglo XVI, e incluso la percepción de los modernos bodegones se basa principalmente en su obra. Muchas de las obras actuales del género muestran directamente la influencia de sus ideas originales.

Actualmente no se sabe a ciencia cierta cuantas obras pintó, ya que muchas de sus posibles obras han sido atribuidas a otros artistas. Aunque sus pinturas no ganaron el merecido reconocimiento hasta bien entrado el siglo XX, a través de estudios efetuados entre 1963 y 1989, su obra fue rescatada del olvido.

Fede nunca contrajo matrimonio, y se dice que vivió una vida feliz con éxito en su carrera artística. Murió en Milán en 1630.